lunes, 7 de abril de 2008

ARTE RUPESTRE EN EL LITORAL SUR DE BRASIL ( II )

Hasta hace poco tiempo el interesante e importante arte rupestre prehistórico de Brasil, nos ofrecía múltiples imágenes de pinturas en cuevas, en las que podíamos contemplar, conservadas en magníficas condiciones, representaciones humanas y de animales en extraordinarias composiciones narrativas, al lado de un sin fin de motivos geométricos, en una combinación espectacular de colores. Ejemplo paradigmático de lo que acabamos de mencionar, es el yacimiento arqueológico de Sâo Raimundo Nonato, en el estado de Piau, en el nordeste de Brasil. En los últimos años, fruto de numerosas prospecciones y excavaciones arqueológicas casi por todos los estados que forman Brasil, ha conseguido aumentar la cantidad de lugares que poseen pinturas rupestres prehistóricas, aportando además, dataciones arqueológicas que aportan grandes novedades al marco cronológico prehistórico de las mismas.

Sin embargo, en lo que concierne a los grabados rupestres al aire libre, no tenemos tantos lugares arqueológicos localizados y los conocidos apenas poseen estudios que nos ofrezcan datos sobre los mismos. Aún así, existen algunas especiales estaciones de grabados rupestres, que como la que hoy presentamos, nos hacen plantear numerosas cuestiones y por otro lado, abren el debate de la protección y conservación adecuada, por la vulnerabilidad de estos lugares, visitables y expuestos a ser deteriorados o destruidos. Estamos ante un reto que enfrenta la divulgación del patrimonio arqueológico al público general, para hacerlo participe de esta herencia cultural dejada por nuestros antepasados y la posibilidad que con ello, al ofrecer pistas de su ubicación, estén expuestos a su desaparición parcial o total.

Sin más pasamos a ofrecer al amable lector una síntesis del arte rupestre en el litoral sur de Brasil, más concretamente, en el estado de Santa Catarina, con gran número de ilustraciones, deseando que dichas imágenes sirvan de complemento básico a nuestros fines divulgativos. Se ha intentado buscarle un simbolismo y una interpretación (siempre discutible) a sus motivos y la situación geométrica concreta de algunos de estos grabados, que podrían abrir el camino a nuevas explicaciones sobre este enigmático mundo.

Nota.- En la fotografía de la parte superior, motivo grabado de la isla de Campeche y a continuación,vista parcial de un panel grabado de la "ilha do Coral".

sábado, 5 de abril de 2008

ARTE RUPESTRE EN EL LITORAL SUR DE BRASIL ( I )

Fruto de una visita que realicé hace bastantes años al estado brasileño de Santa Catarina, fue el conocimiento "in situ" del arte rupestre de esta inmensa tierra, llena de contrastes. Para un mejor aprovechamiento del viaje y para conocer de primera manos las estaciones arqueológicas que me proponía visitar conté con la colaboración desinteresada de mi buen amigo y arqueólogo brasileño, Keler Lucas. Recuerdo de ese viaje arqueológicas al litoral sur de Brasil, publicamos conjuntamente un corto, pero pienso que interesante artículo en la Revista Arqueología del siglo XXI, correspondiente al número 319.

Considerando que esta aportación arqueológica sobre el arte rupestre americano, pueda ser de interés para los que leen este blog, en los siguientes comentarios, copio literal el mismo de la citada publicación, acompañados de interesantes fotografías en color, que nos acercan mejor al texto que se va leyendo.

A continuación expongo una pequeña bibliografía sobre el tema, para los que quieren tener más datos sobre el tema:

BELTRÀO, Maria

2000: Ensaio de arqueogeologia. Uma abordagem transdisciplinar. Rio de Janeiro. Zit gráfica e editora Ltda..

GALDINO, Luís

1988: A pré-história da arte no Brasil, Sâo Paulo. Editora Rios

GUIDON, Niéde

1975: Peintures rupestres de Várzea Grande, Piauí. Bresil. Cahiers D’Archeologie D’ Amerique du Sud, 3. Paris

1991: Peintures préhistoriques du Brasil. Ed. Hérissey – Évreux. France

LUCAS, Keler

1992: A arte rupestre da ilha do Coral. Florianópolis. Santa Catarina.

2000: A arte rupestre do municipio de Florianópolis. Ed. Rupestre. Florianópolis. Santa Catarina

RIBEIRO, Pedro Augusto Mentz

1973: Novos Petróglifos na encosta centro-oriental da Serra Peral do Rio Grande do Sul. R. Grande do Sul

ROHR, Joâo Alfredo

1973: Sinalaçôes Rupestres em Santa Catarina. Actas do IV Simposio Internacional Americano de Arte Rupestre. Rio de Janeiro

SCHMITZ, Pedro Ignacio

1984: A arte rupestre no Centro do Brasil. Sâo Leopoldo. Instituto Anchietano de Pesquisas. Rio Grande do Sul

Nota.- Ilustra esta pequeña introducción al artículo, una panorámica general del gran panel de la isla de Campeche ( Florionópolis, Santa Catarina, Brasil)


viernes, 4 de abril de 2008

CONSEJOS PARA VISITAR LAS LABRADAS Y PIEDRAS PINTAS (MÉXICO)

Para las personas interesadas en poder acercarse a las estaciones de arte rupestre de las que hablamos en los anteriores comentarios en este blog, voy a dar unas pequeñas orientaciones para que el viaje hasta las mismas, para las personas interesadas, se realicé lo mejor posible.
Las Labradas (Sinaloa)
Este yacimiento nos viene definido por una gran cantidad de bloques de piedra con grabados de diferente temática y se encuentra en una extensa playa que lleva el citado nombre, que hace alusión a lo que comentamos. La ciudad más importante y turística es Mazatlán, donde se puede pasar unos buenos días de relax y ocio y degustando y a buen precio unos de los mejores langostinos de todo México. De la ciudad podemos alquilar un todoterreno y a una hora y media de camino ya nos encontramos en la playa de "Las Labradas". Allí, tenéis para entreteneros, viendo miles de piedras ( y no es una exageración) y observando si están grabadas.
Piedras Pintas ( Baja California, México )
Aquí la cosa no es tan sencilla. En primer lugar, podeís llegar, vía México D:F, en avión a la capital del Estado, la tranquila y bonita ciudad de La Paz. De ahi, teneís que tomar un pequeño avión hasta la ciudad colonial de Loreto y llegar luego a Mulegé. Es recomendable que os pongais en contacto con alguién de la zona, para que os vaya a recoger al aeropuerto de Loreto y os llevé y consiga alojamiento en Mulegé. Ahi, debeis de contratar los servicios de algún guía que conozca la zona y con ello, poder llegar sin problemas al yacimiento de Piedras Pintas y otros próximos a él.
Para los indecisos, voy a colocar otras fotos de estos yacimientos, para que se animen. Realmente son maravillosos. Eso, si, más fácil de llevar y sin pasar ni tanto calor no aljarse tanto, está Las Labradas,...pero Piedras Pintas... es el contacto con el desierto y otro mundo... para todos los gustos. Buen viaje
Nota.- En las dos primeras fotografías, grabados geométricos de la playa "Las Labradas" y en las otras dos, grabados rupestres representando diferente fauna marina ( pez manta raya, pez martillo, tortuga,...)

ARTE RUPESTRE EN LA BAJA CALIFORNIA Y SINALOA (MÉXICO) (y III)

LA ESTACION RUPESTRE DE “ PIEDRAS PINTAS” (BAJA CALIFORNIA SUR, MEXICO)

Dentro del estado de la Baja California sur, se encuentran ubicadas las sierras de San Francisco y Guadalupe, que ya hacia el 11.000 antes de nuestra era, reunió las condiciones necesarias para ser poblada por grupo de cazadores-recolectores que dejaron numerosas huellas de su paso por ellas, a través, de las extraordinarias pinturas y grabados que dejaron en abundantes cuevas, abrigos y superficies pétreas al aire libre.
De todos son bien conocidos los inmensos murales pictóricos de la primera sierra, con múltiples motivos humanos, de animales y geométricos. Desde su descubrimiento, llamaron la atención, sus grandes dimensiones y sus vivos colores.
La cronología de los mismos, fue desde su inicio muy debatida y si nos atenemos a los últimos datos que poseemos, vemos que es muy amplia y que debe de ser tomada, junto a otros parámetros, para evitar posibles errores a la hora de su datación definitiva e interpretación. Las citadas dataciones realizadas mayoritariamente en la década de los noventa del siglo pasado, no dejan lugar a dudas y nos presentan un marco cronológico que tomando en cuenta los valores absolutos de las mismas, poseen un extenso abanico que nos hablan de diferentes períodos de ocupación de la zona de estudio, pero que dan sin duda nuevas perspectivas a la hora de valorar debidamente las mismas, en relación a su antigüedad.
Además de estás dataciones cronológicas procedentes de varios sitios arqueológicos y realizadas con todo el rigor científico, tenemos las múltiples superposiciones de figuras que nos indican claramente esos períodos cronológicos que las fechas obtenidas por Carbono-14 nos apuntan. A esto hay que añadir, los materiales y objetos que aparecen en las excavaciones arqueológicas practicadas y que su estudio, señala, igualmente, el paso de diferentes culturas por los mismos lugares y la posible utilización de los mismos con funciones diferentes.
Es en está sierra de San Francisco, donde desde hace años, se están llevando a cabo programas de conservación de los monumentos así como el de control de los visitantes a la misma, para evitar posibles daños irreversibles al citado patrimonio cultural. En está amplia operación, están implicadas tanto diferentes organizaciones gubernamentales mexicanas, como universidades y museos de Estados Unidos y Europa.
Dejando atrás la sierra de San Francisco, al suroeste de ella, tenemos la sierra de Guadalupe, donde se emplaza el yacimiento que hoy nos ocupa, Piedras Pintas, cercano a la población de Mulegé y próximo a la cueva La Trinidad, con pinturas de diversa tonalidad ( roja, blanca, negra, amarilla,..) y representando en su mayoría elementos zoomorfos ( destacando los bellos ejemplares cérvidos que se pueden contemplar ), así como a la muy conocida “Cueva San Borjitas”, que fue el primer conjunto “mural” que se dio a conocer hacia 1950, por el periodista mexicano Fernando Jordán.
Ya ciñéndonos a la estación arqueológica de Piedra Pintas, señalar que el conjunto lo constituyen totalmente grabados realizados en piedra basáltica (petroglifos), conseguidos tanto por piqueteado como por abrasión, no localizándose ningún tipo de pintura rupestre en la misma.
Los petroglifos se encuentran tanto en la pared vertical de la montaña, como en bloques pétreos de formación geológica diferente, de mediano tamaño que se están diseminados en la ladera de la misma. Nos acompaño como guía local y experto en el tema, D. Narciso Villavicencio, pionero explorador de estos lugares y buen conocedor de todas las estaciones rupestres conocidas en la actualidad como de otras que aún se encuentran inéditas y él es el único conocedor de su emplazamiento. D. Narciso, personaje muy singular, fue uno de los primeros de mostrar las pinturas rupestres a los primeros arqueólogos que llegaron de lejanas tierras y que quedó inmortalizado en fotografías ya clásicas de las publicaciones que hoy se pueden consultar en el mundo entero.
El número de grabados rupestres localizados y analizados en esta visita a este espectacular yacimiento arqueológico ha pasado del centenar, y se encuentran dispersos en rocas en diferentes zonas de orografía diversa. Así tenemos petroglifos en rocas desprendidas o sueltas de las paredes verticales de la colina, otros en los citados paneles de difícil acceso y otros en bloques de tamaño medio, en la ladera del montículo. Pero sin lugar a dudas, teniendo en cuenta, tanto la superficie total que abarca esta estación, como la cantidad de grabados que presentan la inmensa mayoría de las superficies pétreas, podríamos llegar a un cómputo total de más de 250 grabados rupestres.
Los motivos que podemos observar en los estudiados en la primera ubicación, son variados. Corresponden mayoritariamente a representaciones de fauna marina diversa entre la que se pueden distinguir perfectamente, peces manta-raya o martillo y también tortugas. También se pueden apreciar figuras antropomórficas, destacando por sus dimensiones y la plasmación en las mismas de sus atributos sexuales.
Existen, por último, diversos motivos geométricos, escasos y que nos presentan pequeños círculos o líneas que forman figuras geométricas indeterminadas.
Las representaciones de la fauna marina así como los antropomorfos, pueden estar definidos por trazos externos que simbolizan las figuras que se desearon transmitir o bien, el interior de las mismas, se encuentra totalmente piqueteado o vaciado, dando con ello otro aspecto artístico a la citada representación.
Llama poderosamente la atención, observar el variado y repetitivo repertorio de la fauna marina presente en los múltiples grabados que se pueden apreciar por todo el lugar, encontrándonos a una distancia muy considerable de la costa marítima, que aquí está bellamente representada por la maravillosa bahía de La Concepción. La distancia entre ella y el punto en donde se localizan los petroglifos, en la actualidad, es una zona totalmente árida con multitud de variedad de cactus, como única muestra de la vegetación reinante en esta zona de pequeñas pero abruptas colinas.
Sin embargo, los motivos que vemos representados en los bloques que se localizan a sus pies, corresponden mayoritariamente a fauna terrestre, aunque existen piedras de gran tamaño a medio enterrar que ofrecen posibles grabados de peces y algún que otro motivo geométrico.
En las superficies de estas rocas, apenas erosionadas y que presentan un buen grado de conservación, podemos adivinar posibles cérvidos ( podría tratarse de venados) y posiblemente otros mamíferos de la fauna de la zona ( coyotes, por ejemplo o alguna raza similar ). Estos petroglifos destacan por su pueda ejecución y sus dimensiones bien proporcionadas y muy naturalistas. Las medidas de su longitud van desde los 115 a los 75 centímetros, aproximadamente. Este naturalismo que podemos observar nos viene dado por unas formas esquemáticas que lograr reflejar de forma admirable los animales que representan.
Analizados los surcos que corresponden a los grabados realizados en estos bloques, así como la pátina que poseen, debemos pensar en una cronología distinta y más antigua para estos que para los localizados en los cortes de la colina.
Es curioso mencionar que como comentamos anteriormente, para las pinturas ya se poseen variados y bien documentados estudios, que dan una variada cronología y buscan interpretaciones diversas a las representaciones humanas y de fauna que aparecen en las mismas, los grabados que se encuentran en los lugares en que se encontraron dichas pinturas (cuevas y abrigos), no han sido objetos de estudios específicos en sí y por ello nos encontramos con muy pocos datos para poder manejar, apoyándonos en los estudios realizados para las pinturas. Señalar el interés de la elaboración de estos trabajos en conjunto para que nos puedan dar una importante y valiosa información sobre los mismos, que si bien, tanto en su ejecución como en las representaciones que nos muestran, difieren bastante de los localizados al aire libre.
Antes de finalizar estas breves anotaciones sobre este interesante estación de arte rupestre que espera su estudio definitivo, señalar que es importante la inmediata realización de trabajos de control y conservación en todo el conjunto, pues presenta mayoritariamente, un estado avanzado de abandono y deterioro progresivo.
De inmediato debía de procederse a realizar un inventario exhaustivo de todas las superficies que presentaran grabados y proceder a su fotografiado correspondiente así como llevar a cabo el calco sobre papel de los petroglifos, para poder lograr una lectura adecuada de los mismos a la vez que dejar constancia de la conservación de los mismos, cuando se llevó a cado dichos trabajos de catalogación arqueológica.

Nota.- En las fotografías que ilustran el texto, arriba tenemos grabados en una pared vertical, un antropomorfo y una representación de peces; y en la otra, en un gran bloque suelto en el suelo, a losp ies de corte de la montaña, un zoomorfo, realizado con diferente tipo de surco que los anteriores grabados.

jueves, 3 de abril de 2008

ARTE RUPESTRE EN LA BAJA CALIFORNIA Y SINALOA (MÉXICO) (II)

Los grabados rupestres de “Las Labradas”

El sitio de grabados rupestres “Las Labradas”, se localiza sobre la costa del océano Pacifico, a 29 kilómetros al norte de la línea del trópico de Cáncer, en el municipio de San Ignacio, Sinaloa. “Las Labradas”, se compone de agrupamientos de rocas volcánicas de diversos tamaños, dispuestas en una franja sobre la playa, en contacto con la arena y el mar.
Las rocas son de diversas dimensiones, se caracterizan por su superficie lisa, pulida, redondeada por encontrarse en contacto con el mar; su color es oscuro y opaco, alcanza varias tonalidades de grises durante el día. Las piedras son basálticas, cuyo origen, al parecer, corresponde al flujo volcánico de una erupción (volcán Tapasquiahui) que llegó hasta la costa. En la superficie de la arena, asociadas con el agrupamiento de rocas, se localizan grandes cantidades de cantos rodados; al parecer son los vestigios de un antiguo río que desembocaba en este mismo lugar. El agrupamiento de rocas, es el único con estas características geológicas que se encuentra en la región y posiblemente en toda la costa noroeste del océano Pacífico.

MOTIVOS REPRESENTADOS

En “Las Labradas”, existen trescientos o cuatrocientos grabados rupestres de diversos diseños y tamaños (es difícil precisar la cantidad con certeza, porque muchos de ellos son imperceptibles, se encuentran ocultos, bajo las rocas y cubiertos durante periodos por el mar; pueden observarse sólo en condiciones favorables de iluminación y en la épocas de mareas bajas, otros se encuentran sepultados por la arena). Entre las figuras representadas prevalecen: representaciones humanas estilizadas, círculos concéntricos, espirales, cruces y un importante número de figuras abstractas.
Resumiendo, los motivos agrupados para su estudio, serían:

Geométricos:
Líneas:
trazos de líneas sencillas, discontinuas, curvas, simulando movimientos ondulatorios.

Espirales: espiral sencilla, doble espiral, en forma de greca y compuesta con otros elementos.

Círculos: sencillos, concéntricos, semicírculos, en forma de volutas y representando soles y discos solares.

Semirectángulos: rectángulos con esquinas redondeadas, sencillos, concéntricos y como cartuchos con figuras en el interior y exterior.

Cruces: en forma de equis, al interior de semirectángulos o cartuchos.

Flechas: con base circular y cuerpo semicurvo (espiral).

Complejos: conjuntos de trazos formulando una asociación, ya sea, espirales con círculos concéntricos y otros elementos, o varios grabados unidos por medio de una línea.

Concavidades: horadaciones en forma de recipiente; pequeñas y grandes concavidades

Indefinidos: figuras difícil de precisar en cuanto a su forma y los que han sido borrados parcialmente por la erosión.

Antropomorfos

Figuras humanas: estilizaciones erguidas, con piernas (abiertas y semidobladas); brazos (doblados, levantados hacia arriba a la altura de los hombros), la cara circular, con orificios representando los ojos, la nariz, boca y orejas (orejeras); las extremidades, pies, manos y cabello representados con líneas; la mayoría con tres dedos y algunos con objetos en la mano, cuernos y cola (No todas las figuras tienen los mismos o todos los atributos).

Representaciones de rostros: dibujos destacando los ojos, nariz, boca, orejas y cabello; en esquinas de las piedras destacando ojos, nariz y boca.

Zoomorfos

Mamíferos: posibles venados o zorros, de perfil, representando el cuerpo, las patas, cabeza, cola curvada hacia arriba, hocico y orejas.

Aves: rostros de frente de posibles pelícanos con picos largos

Aunque existen conjuntos de grabados rupestres a lo largo del agrupamiento de rocas, no existe en apariencia un orden, una aparente lógica en su distribución, en las rocas en que se encuentran grabados, algunos se encuentran en las superficies, otros en los costados e inclusive en las esquinas, su realización parece arbitraria. En este sentido, resulta difícil observar un patrón que pueda ser estudiado. La única constante que podemos apreciar es que fueron grabados de acuerdo con las características de cada piedra.
Es apreciable que los grabados rupestres fueron realizados por individuos especializados, quienes de forma estacional, durante varios años, se dedicaron a la tarea de representar sobre las piedras los símbolos que identificaban a su tradición. Es importante señalar que, hasta hace poco, se pensaba que los grabados rupestres de “Las Labradas” habían sido realizados por grupos nómadas, cazadores-recolectores, en una época tardía de las culturas mesoamericanas, posterior al primer milenio después de Jesucristo.

Sin embargo, las recientes investigaciones, nos permiten situar al sitio, entre el final del periodo Arcaico (1000 a. C.) y el periodo Formativo medio (300 d. C.). Los grabados rupestres fueron realizados por grupos sedentarios, quienes debieron haber desarrollado una agricultura incipiente. La existencia de un grupo de especialistas dedicados al grabado de piedra, nos permite hablar de la existencia de una organización social, de un grupo cultural que tuvo excedentes en su producción económica para solventar una actividad eminentemente sedentaria. Los asentamientos de dicho grupo, debieron encontrarse en las cercanías de un antiguo arroyo que desembocaba en las costa, no muy lejos del agrupamiento de rocas donde se encuentran los grabados rupestres.

Interpretación

Las representaciones rupestres que existen en Las Labradas, fueron tomadas de la naturaleza, ya sea en su aspecto fenoménico como podría ser el caso de las formas geométricas, o de los seres vivos que forman parte de ella, como es el caso de las formas antropomorfas y animales. Sin embargo, no fueron representadas de forma análoga, sino estilizadas con un propósito, destacando determinados atributos. Los grabados rupestres se encontraban integradas en un simbolismo convencional, en el cual, las formas representaban aspectos esenciales de los seres y las cosas, pero no las formas como son en sí mismas, sino como símbolos o arquetipos.

En este sentido, los grabados rupestres representan una cosmovisión, una forma particular de ver el universo de las antiguas culturas del noroeste mexicano. Por otra parte, son evidentes las similitudes de los grabados rupestres de la tradición noroccidental de México, con diversos símbolos que fueron empleados por las culturas antiguas del Viejo Mundo, como son la espiral y el sol.
Los grabados rupestres de Las Labradas, en su conjunto, simbolizan a la naturaleza en su carácter substancial, pues se encuentran en un lugar, donde además, interactúan los agentes naturales en su estado primitivo: el agua del mar en su movimiento ondulatorio y acción disolvente, la solidez y resistencia de la roca en su estado puro, el calor y la luz del sol actuando sobre los elementos líquidos y sólidos, destruyendo y regenerando la vida orgánica."

Nota.- En las imágenes que ilustran el texto, vemos serie de grabados que representan antropomorfos y "máscaras solares".


ARTE RUPESTRE EN LA BAJA CALIFORNIA Y SINALOA (MÉXICO) (I)

En la Revista de Arqueología del siglo XXI, en su número 316, publiqué conjuntamente con otro arqueólogo mejicano, D. Victor Joel Santos Ramírez, un artículo que con el título "Arte Rupestre en la Baja California y Sinaloa (México), acercaba al público a dos interesantes yacimientos de esta temática y que a continuación y en sucesivos comentarios en este blog, reproduzco para darle mayor difusión a este breve estudio:

"Los primeros estudios arqueológicos que dieron a conocer al mundo científico el Arte Rupestre de la Baja California mexicana, ya datan de bastantes años, aunque se limitaron en su gran mayoría a analizar los espectaculares paneles o murales llenos de pinturas rupestres en abrigos, que llamaron poderosamente la atención por su bien conservado cromatismo y sus extraordinarias dimensiones, pero apenas aportaron datos sobre los grabados realizados en piedra al aire libre. Hoy queremos dar a conocer una estación arqueológica que presenta un gran repertorio de motivos y está escasamente divulgada. Se trata del yacimiento de “Piedras Pintas”, en la sierra de Guadalupe, cercano al bello pueblo de Mulegé.
Aprovechamos esta ocasión, para acercar al amable lector, a otro conjunto rupestre monumental, ya en el estado de Sinaloa, al otro lado del Mar de Cortés, que separa la larga península de California del resto de México:
el enclave arqueológico de “Las Labradas”, ubicado en una playa paradisíaca del citado estado mexicano y por desgracia escasamente conocido.

Sobre Arte Rupestre en Silanoa (México)

En el estado de Sinaloa, localizado en el noroeste de México, se localizan cientos de sitios con grabados rupestres, realizados por las culturas que habitaron esta región hace más de cuatro mil años. El norte de México, la región más extensa de este país, ha sido poco estudiada arqueológicamente a pesar de que se tienen noticias desde finales del siglo XIX de la existencia de centenares de sitios con representaciones rupestres. En Sinaloa, los estudios tuvieron inicio hace apenas cinco años, tiempo durante el cual, se han registrado alrededor de cincuenta sitios, algunos de ellos excepcionales por las características y calidad de sus grabados rupestres, pero también, por encontrarse en entornos naturales de singular belleza.

El estado de Sinaloa, comprende una amplia llanura costera de alrededor de 600 kms. de longitud; delimitada al poniente por el océano Pacífico y al oriente por una extensa cordillera, la Sierra Madre Occidental. Precisamente, en las faldas de esta sierra, en las cercanías de los ríos y arroyos que descienden hacia la costa, en los afloramientos y rocas dispersas, se localizan la mayoría de sitios con grabados rupestres, los cuales, se caracterizan por representar en bajorrelieve figuras abstractas, geométricas, antropomorfas y zoomorfas.

La presencia de sitios con grabados rupestres se extiende indistintamente del norte al sur del estado. Sin embargo, las características técnicas de su realización, la presencia de elementos comunes en su diseño, denotan la existencia de un vínculo cultural. Los grabados rupestres de Sinaloa fueron realizados a partir de diseños preconcebidos (arquetipos), dibujados en la superficie de las rocas, tallados a través de técnicas de percusión y pulimento, hasta acanalar su superficie y obtener representaciones en bajorrelieve.

En ninguna otra región del norte de México existen grabados rupestres con las características técnicas e ideográficas, similares a los que se hallan en el estado de Sinaloa. Por esta razón, hemos identificado a los sitios de esta región como el desarrollo particular de una cultura: "la tradición noroccidental de arte rupestre". Los sitios que representan a esta tradición, por la cantidad y diversidad de grabados, son: el "Cerro de la Máscara", localizado en el norte del Estado; el "Cerro del Chivo", en la región central y "Las Labradas", en el centro-sur del estado."

Nota.- En la imagen que ilustra este comentario,un aspecto parcial de la impresionante playa de "Las Labradas", en el estado de Sinaloa, pudiéndose apreciar en primer término algunas rocas grabadas con motivos geométricos.

sábado, 21 de julio de 2007

CENTRO ARQUEOLÓGICO DE LEJRE (DINAMARCA): un modelo a seguir


El 20 de Marzo de 1988, publiqué en Atlántico diario, un artículo que bajo el sugestivo título: "Viviendo hoy en la Prehistoria" contaba al lector, el grato recuerdo de la visita al centro arqueológico de Lejre, en Dinarmarca, que había realizado unos años atrás.
Creo de interés, publicarlo de nuevo ahora, en esta forma de comentario de blog, para que así las personas que en su día no pudieron leerlo y podría interesarles, lo puedan hacer hoy.
"A 40 kilómetros de Copenhage, investigadores daneses experimentaron sus teorías con personas, animales y plantas en el centro arqueológico de Lejre, fundado en 1964y que ocupa unas 20 hectáreas de tierras. En base a datos arqueológicos y filológicos, han fabricado construcciones diversas ( casas, graneros,...) semejantes a las de La Edad de Hierro, así como han labrado los campos con arados imitando modelos de aquellos tiempos o por ejemplo, reconstruyeron telares, confeccionan ropas de esa época prehistórica.
Sus experiencias les han permitido obtener numerosos datos: conocer las características particulares de cada casa construída, llegando incluso a prender fuego a algunas de ellas para documentar perfectamente los pormenores de este hecho, midiendo el tiempo que tardaba en arder totalmente cada vivienda; como quedaba después del incendio,.. y luego como el paso del tiempo iba tapando sus ruinas y como quedaban para ser excavadas por arqueólogos.
Lo que más llama la atención de todo este conjunto es el poblado que reconstruye perfectamente un hábitat de la Edad de Hierro aproximadamente correspondiente a los últimos siglos antes de nacimiento de Jesucristo. Las casas, en su mayoría de planta rectangular, están orientadas Este-Oeste, sus techos son de paja y sus paredes fueron construídas entretejiendo cañas y listones de madera y revocándolos luego de barro, según comenta en la "Germania", el escritor latino, Tácito.
En él se revive el pasado y se analiza todo los posible: desde saber cuantas hectáreas de cereales necesitaba una familia de ocho miembros para alimentarse; hasta comprobar el calor que producen los animales doméstidos estabulados; o lo que tarda una casa abandonada en ir poco a poco, desmoronándose.
En las casas viven personas y animales,haciendo estos últimos, que con su calor, estas frías construcciones sean habitables durante el invierno danés. Estos animales se han conseguido, después de mezclar varias razas hasta llegar hasta tipos similares a los existentes en esas épocas. En la casa se duerme, se come y se trabaja. La ujer realiza trabajos en los telares, en la cocina o moliendo cereales. El hombre prepara los aperos de labranza o las armas. El humo del hogar envuelve todo el interior de la vivienda, saliendo al exterior por pequeños huecos en las paredes, no en el techo, pues facilitaría la entrada de la lluvía y la nieve al interior de la casa. El mobiliario es rudimentario y todo fabricado con madera ( sillas, camas, mesas,..).
Paralelamente se van realizando numerosas experiencias en los diversos aspectos en los que transcurría la vida de estas personas. Son numerosas las experiencias relacionadas con la agricultura y actividades relacionadas con la misma. Así se han construído arados prehistóricos y se han comprobado su eficacia emn varios tipos de terreno y utilizando animales de tiro semejantes a los de antaño. Por otro lado y en base a datos polímicos, se cultiva lino, cebada y trigo y se realiza la siega con hoces de aquellos tiempos. El almacenaje del grano se lleva acabo en bolsas de telas, colgadas del techo de las viviendas, lo que permite su secado y también protege de roedores. El grano se muele con molinos planos o naviculares. Se hizo una experiencia, por la cual sabemos que son necesarias tres horas de trabajo para moler la cantidad de grano suficiencia para el consumo de un día.
Otros experimientos van orientados a los talleres artesanales cerámicos y textiles. Así se han construído hornos cerámicos en los que se reproducen piezas de la edad de Hierro, estudiando la composición de pastas, su grado de cocción,.. En cuanto a los textiles, tenemos que se han reproducido numerosos telares en los que se fabrican luego de largas horas de trabajo, vestidos similares. La resistencia y las características de las telas, se basan en la investigación que se ha hecho de piezas al microscopio, pertenecientes a esta época.
El trabajo de investigación del pasado aquí, en Lejre, cerca de la antigua capital danesa de Roskilde, se une con la divulgación de los conocimientos de esta época, a escolares y al público en general. Este centro es visitado anualmente por miles de personas que pueden participar activamente en numerosas actividades que a lo largo de todo el año son organizadas por el mismo. Al lado de las personas que viven cotidianamente en el poblado, se puede ver una multitud de visitantes que paseando por este extenso terreno, reviven el pasado hoy en día, con una nitidez verdaderamente excepcional y emotiva. Es un viaje al pasado, de escasas horas, que daja profunda huella en el ánimo del que se acerca a este privilegiado lugar.
Nota.- Agradezco a mi amiga, la arqueóloga y filóloga danesa, Dra. Beate Simonsen sus explicaciones sobre este lugar y la labor de traducción que hizo en la larga conversación que mantuve con el Director del centro, Sr. Bjarse Jensen.