jueves, 3 de abril de 2008

ARTE RUPESTRE EN LA BAJA CALIFORNIA Y SINALOA (MÉXICO) (II)

Los grabados rupestres de “Las Labradas”

El sitio de grabados rupestres “Las Labradas”, se localiza sobre la costa del océano Pacifico, a 29 kilómetros al norte de la línea del trópico de Cáncer, en el municipio de San Ignacio, Sinaloa. “Las Labradas”, se compone de agrupamientos de rocas volcánicas de diversos tamaños, dispuestas en una franja sobre la playa, en contacto con la arena y el mar.
Las rocas son de diversas dimensiones, se caracterizan por su superficie lisa, pulida, redondeada por encontrarse en contacto con el mar; su color es oscuro y opaco, alcanza varias tonalidades de grises durante el día. Las piedras son basálticas, cuyo origen, al parecer, corresponde al flujo volcánico de una erupción (volcán Tapasquiahui) que llegó hasta la costa. En la superficie de la arena, asociadas con el agrupamiento de rocas, se localizan grandes cantidades de cantos rodados; al parecer son los vestigios de un antiguo río que desembocaba en este mismo lugar. El agrupamiento de rocas, es el único con estas características geológicas que se encuentra en la región y posiblemente en toda la costa noroeste del océano Pacífico.

MOTIVOS REPRESENTADOS

En “Las Labradas”, existen trescientos o cuatrocientos grabados rupestres de diversos diseños y tamaños (es difícil precisar la cantidad con certeza, porque muchos de ellos son imperceptibles, se encuentran ocultos, bajo las rocas y cubiertos durante periodos por el mar; pueden observarse sólo en condiciones favorables de iluminación y en la épocas de mareas bajas, otros se encuentran sepultados por la arena). Entre las figuras representadas prevalecen: representaciones humanas estilizadas, círculos concéntricos, espirales, cruces y un importante número de figuras abstractas.
Resumiendo, los motivos agrupados para su estudio, serían:

Geométricos:
Líneas:
trazos de líneas sencillas, discontinuas, curvas, simulando movimientos ondulatorios.

Espirales: espiral sencilla, doble espiral, en forma de greca y compuesta con otros elementos.

Círculos: sencillos, concéntricos, semicírculos, en forma de volutas y representando soles y discos solares.

Semirectángulos: rectángulos con esquinas redondeadas, sencillos, concéntricos y como cartuchos con figuras en el interior y exterior.

Cruces: en forma de equis, al interior de semirectángulos o cartuchos.

Flechas: con base circular y cuerpo semicurvo (espiral).

Complejos: conjuntos de trazos formulando una asociación, ya sea, espirales con círculos concéntricos y otros elementos, o varios grabados unidos por medio de una línea.

Concavidades: horadaciones en forma de recipiente; pequeñas y grandes concavidades

Indefinidos: figuras difícil de precisar en cuanto a su forma y los que han sido borrados parcialmente por la erosión.

Antropomorfos

Figuras humanas: estilizaciones erguidas, con piernas (abiertas y semidobladas); brazos (doblados, levantados hacia arriba a la altura de los hombros), la cara circular, con orificios representando los ojos, la nariz, boca y orejas (orejeras); las extremidades, pies, manos y cabello representados con líneas; la mayoría con tres dedos y algunos con objetos en la mano, cuernos y cola (No todas las figuras tienen los mismos o todos los atributos).

Representaciones de rostros: dibujos destacando los ojos, nariz, boca, orejas y cabello; en esquinas de las piedras destacando ojos, nariz y boca.

Zoomorfos

Mamíferos: posibles venados o zorros, de perfil, representando el cuerpo, las patas, cabeza, cola curvada hacia arriba, hocico y orejas.

Aves: rostros de frente de posibles pelícanos con picos largos

Aunque existen conjuntos de grabados rupestres a lo largo del agrupamiento de rocas, no existe en apariencia un orden, una aparente lógica en su distribución, en las rocas en que se encuentran grabados, algunos se encuentran en las superficies, otros en los costados e inclusive en las esquinas, su realización parece arbitraria. En este sentido, resulta difícil observar un patrón que pueda ser estudiado. La única constante que podemos apreciar es que fueron grabados de acuerdo con las características de cada piedra.
Es apreciable que los grabados rupestres fueron realizados por individuos especializados, quienes de forma estacional, durante varios años, se dedicaron a la tarea de representar sobre las piedras los símbolos que identificaban a su tradición. Es importante señalar que, hasta hace poco, se pensaba que los grabados rupestres de “Las Labradas” habían sido realizados por grupos nómadas, cazadores-recolectores, en una época tardía de las culturas mesoamericanas, posterior al primer milenio después de Jesucristo.

Sin embargo, las recientes investigaciones, nos permiten situar al sitio, entre el final del periodo Arcaico (1000 a. C.) y el periodo Formativo medio (300 d. C.). Los grabados rupestres fueron realizados por grupos sedentarios, quienes debieron haber desarrollado una agricultura incipiente. La existencia de un grupo de especialistas dedicados al grabado de piedra, nos permite hablar de la existencia de una organización social, de un grupo cultural que tuvo excedentes en su producción económica para solventar una actividad eminentemente sedentaria. Los asentamientos de dicho grupo, debieron encontrarse en las cercanías de un antiguo arroyo que desembocaba en las costa, no muy lejos del agrupamiento de rocas donde se encuentran los grabados rupestres.

Interpretación

Las representaciones rupestres que existen en Las Labradas, fueron tomadas de la naturaleza, ya sea en su aspecto fenoménico como podría ser el caso de las formas geométricas, o de los seres vivos que forman parte de ella, como es el caso de las formas antropomorfas y animales. Sin embargo, no fueron representadas de forma análoga, sino estilizadas con un propósito, destacando determinados atributos. Los grabados rupestres se encontraban integradas en un simbolismo convencional, en el cual, las formas representaban aspectos esenciales de los seres y las cosas, pero no las formas como son en sí mismas, sino como símbolos o arquetipos.

En este sentido, los grabados rupestres representan una cosmovisión, una forma particular de ver el universo de las antiguas culturas del noroeste mexicano. Por otra parte, son evidentes las similitudes de los grabados rupestres de la tradición noroccidental de México, con diversos símbolos que fueron empleados por las culturas antiguas del Viejo Mundo, como son la espiral y el sol.
Los grabados rupestres de Las Labradas, en su conjunto, simbolizan a la naturaleza en su carácter substancial, pues se encuentran en un lugar, donde además, interactúan los agentes naturales en su estado primitivo: el agua del mar en su movimiento ondulatorio y acción disolvente, la solidez y resistencia de la roca en su estado puro, el calor y la luz del sol actuando sobre los elementos líquidos y sólidos, destruyendo y regenerando la vida orgánica."

Nota.- En las imágenes que ilustran el texto, vemos serie de grabados que representan antropomorfos y "máscaras solares".