domingo, 14 de diciembre de 2008

VISITANDO ALGUNOS EDIFICIOS PÚBLICOS DE LA MÉRIDA ROMANA

Por las dimensiones y el buen estado de conservación que presentan, podemos considerar que los edificios dedicados a espectáculos públicos en la Mérida romana (esto es, su teatro, anfiteatro y circo), son únicos dentro del mundo urbano de época romana.
Hemos de recordar que la actual Mérida, en dicha época, se denominaba AUGUSTA EMERITA y que el poeta M. Ausonio (que vivirá entre el 300 al 374 de nuestra era) en su famosa obra "Ordo Nobilium Urbium", coloca a la mencionada ciudad en el noveno puesto entre las 17 urbes más importantes de su época.
El teatro
Aprovechando una hondonada del terreno, situada en el ángulo Noroeste de la ciudad, se va a edificar este monumento que estará bien protegido de los vientos dominantes, al encontrarse asentado al resguardo de la colina que dominaba la gran ciudad.
Por el hallazgo en 1974 de la lápida fundacional de este edificio, podemos decir que fue construido por Marco Agripa hacia el año 16 antes de Jesucristo.
El teatro de Mérida sigue fielmente los cánones vitruvianos: una "cavea" o graderío semicircular y enfrente, una "scaena" o escena recta.
En el graderío se pueden diferenciar bien tres zonas: la "imacavea" de 23 gradas; la "media cavea" con 5 gradas; y la "suma cavea" con 4 gradas.
En la "cavea" o graderío se sentaban los espectadores según a las clases sociales a que pertenecían.
La escena o "scaena" está formada por dos cuerpos de columnas de mármol y se encontraba adorna¬da con estatuas y cornisas y frisos de gran riqueza decorativa.
Entre la "scaena" y la "cavea" se situaba la "orchesta" de forma semicircular. Mide 17,50 metros de diámetro.
Entre esta "orchesta" y la "cavea" se localizan tres gradas, destinadas a las autoridades de la ciudad.
Hacia la época de Constantino (inicios del siglo IV d. de J.C.), se realizarán importantes restauraciones en este monumental edificio.
El anfiteatro
Se localiza al lado del teatro, del que lo separa una estrecha calzada de unos 6,50 metros de ancho.
Es de forma elíptica, midiendo su eje mayor (que ésta orientado en dirección Norte-Sur) en su zona interna, unos 54,50 metros. Su eje menor (en dirección Este-Oeste) es de 41,50 metros.
En los corredores de salida se pueden apreciar cuatro estancias o compartimentos. Se cree que algunos serían los "spoliaria", en donde los gladiadores descansaban antes de salir a combatir a la arena, o también "carceres" en donde se encontraban encerradas las fieras que se utilizaban en los espectáculos circenses.
Poseía tres órdenes de gradas o caveas, al igual que tenía el teatro. Un cálculo aproximado sobre el número de espectadores que pudo acoger este anfiteatro, nos acerca a los 14.000 personas, pero ello es bastante problemático.
Por los hallazgos epigráficos efectuados en este monumento, podemos señalar que se fecha la construcción de este anfiteatro hacia el año 8 antes de Jesucristo.
El circo
El circo de Mérida es en realidad un hipódromo para carreras de carros tirados por dos caballos ("bigas") o por cuatro ("cuadrigas"), conducidas por un "auriga".
Se ubica hacia las afueras de la ciudad, pero cerca del valle del río Albarregas. Su fachada se levanta próxima del famoso acueducto de S. Lázaro.
Las dimensiones del circo roma¬no de la antigua Augusta Emérita son extraordinarias: la longitud total del monumento rebasa los 423 metros y su anchura los 114 me¬tros. Su interior o arena mide 30.000 metros cuadrados. La longitud de la misma es de 403 metros y su anchura de 96,50 metros. Está rodeada de una gradería de 9,80 metros de amplitud. Un cálculo aproximado de su capacidad, nos sitúa en unos 30.000 espectadores.
Su forma y estructura es la normal en estos edificios públicos. Con exactitud no conocemos la fecha de construcción de este grandioso monumento, aunque se supone que se puede datar hacia finales del siglo I antes de Jesucristo, como se fechan cronológicamente otros edificios importantes de esta ciudad romana.
En base a una inscripción encontrada en él, podemos decir que el circo romano de Mérida en pleno siglo IV después de Jesucristo fue restaurado y reconstruido "para mayor deleite de la muy esplendoosa colonia de los emeritenses".
BIBLIOGRAFÍA: Para mayor datos sobre el tema es recomendable la lectura del libro titulado "Guía de Mérida" escrito por el profesor Martín Almagro y editado en Madrid en 1981.
Nota.- En la imagen, vista parcial del teatro de Emérita Augusta, en la primera visita que realicé al mismo hacia 1975. Este comentario fue publicado en el Faro de Vigo, unos pocos años después.