domingo, 8 de febrero de 2009

LAS RUÍNAS ROMANAS DE CONÍMBRIGA ( PORTUGAL )

La antigua ciudad romana de Conímbriga se localiza a unos 17 kilómetros de Coímbra, en Portugal. Fue un poblado muy importante que pertenecía al Conventus Scallabitanus, uno de los tres en que se dividió la Lusitania en época romana.

Podemos considerar que esta estación arqueológica es el principal conjunto arquitectónico romano en tierras portuguesas, y por ello, es muy visitado por los estudiosos y público general, tanto portugueses como extranjeros.

HISTORIA

El origen de Conímbriga es sin lugar a dudas prerromano, docu­mentado tanto por su propio nombre como por los hallazgos arqueológicos localizados y que así lo atestiguan.

Posiblemente el primer contacto (evidentemente militar) entre esta población de la Edad del Hierro con los romanos, se rea­liza hacia la segunda mitad del s. II antes de Jesucristo, con motivo de las campanas militares llevadas a cabo en la zona lusi­tana por Décimo Junio Bruto.

Después de este primer con­tacto, los habitantes de este po­blado irán poco a poco acep­tando la cultura romana y flore­cerá Conímbriga ya plenamente en época imperial, pues las mejo­res muestras y datos arqueológi­cos localizados en esta ciudad, corresponden a los siglos II. III y IV después de Jesucristo.

Hacia la segunda mitad del siglo III la crisis que atravesara el Imperio Romano, también se notara en el Occidente. Así tene­mos que hacia esas techas se puede documentar la construc­ción de una fuerte muralla que se levantará en la parte oriental de la ciudad, cortando por la necesi­dad de restringir la defensa; la zona urbanizada en dos partes, localizándose en las excavacio­nes arqueológicas, construccio­nes romanas, tanto dentro como fuera de dicha estructura detensiva.

La etapa final del esplendor de Conímbriga. llegará hacia la segunda mitad del S. V. pues es por esta época cuando tenemos referencias de que los suevos van a conquistar la ciudad, arra­sando sus casas y esclavizando o dispersando a sus habitantes.

Estos desastres no impidieron que la ciudad fuese nuevamente habitada, pero poco a poco en­trara en un periodo de decaden­cia, disminuyendo el número de habitantes y con ello, su impor­tancia en la zona.

LAS RUINAS

El visitante que se acerca a Conímbriga, puede apreciar numerosas construcciones que de­notan la extraordinaria riqueza y vitalidad que poseyó esta ciudad en época romana.

Así ya a la llegada a las ruinas, podemos observar su sólida mu­ralla y una de sus puertas, fran­queada por dos torreones adosados a la misma, que da acceso a la parte fortificada de la misma, Conservando restos de la calzada romana que conducía a ella, fuera, se puede ver las diferentes estancias de una casa ro­mana: atrio, peristilo, triclinium. exedra.... En ella se encuentran diversos mosaicos y restos de pinturas ornamentales. La temática de los mosaicos es muy variada: las Cuatro Estaciones, escenas de caza, formas geomé­tricas.... Dentro de la zona forti­ficada, se puede apreciar parte del acueducto que suministraba agua a la ciudad. Cerca existen varias "tabernaes" y restos de un posible balneario.

Destaca una gran casa romana, con varias columnas conservadas "in situ" y unas termas pri­vadas en las que se puede observar perfectamente las distintas instalaciones de las mismas: Hypocaustum, tepidarium y caldarium.

Por último, señalaremos que volviendo otra vez fuera de murallas, tenemos restos de otras casas con mosaicos, unas termas públicas y una necrópolis tardía en la que se localizó un interesante tesorillo de monedas romanas, datadas hacia los si­glos IV-V después de J.C.

EL MUSEO

Existe un Museo Monográfico al lado de las ruinas, que fue abierto al publico en 1962, luego permaneció cerrado algún tiempo, pero en la actualidad, ya se puede visitar y es un ejemplo de museo didáctico, por la distribución de sus salas y la buena exposición de sus materiales arqueológicos..

En él, se exhiben las piezas mas relevantes localizadas en las excavaciones llevadas a cabo en este yacimiento. Podemos destacar, las siguientes: Numerosas vasijas de "terra sigillata" y lucernas romanas; pesos de telar; un vaso ritual; y diversos vasos de vidrio importado de Italia, la Galia y de Germanía. Como objetos de adorno o de uso personal, tenemos ungüentarios, anillos, pulseras, espátulas... Posee una extraordinaria colección de monedas romanas de oro, plata y bronce. También se pueden apreciar restos epigráficos y diferentes esculturas, de entre las que destacan, una cabeza del emperador Augusto y una representación en bronce de Minerva.

Nota.-Este breve comentario sobre Conímbriga. se ha realizado en base al trabajo realizado por Bairrao Oleico, Adilía M. de Alarcao y Jorge de Alarcao y que lleva por título: "Conímbriga. roteiro do Museu y das ruinas". Aconsejamos su lectura a los interesados en esta importante ciudad romana portuguesa. En la imagen, un detalle de los restos arqueológicos de esta ciudad romana portuguesa, en nuestra visita de 1980.